VIAJE MICOLÓGICO-TURÍSTICO A LAS ANTÍPODAS

Recientemente he viajado a Nueva Zelanda para visitar el país y, al mismo tiempo, tuve la oportunidad de compartir dos días con los micólogos en su reunión anual, denominada NEW ZEALAND FUNGAL FORAY. Este año se celebraba la XIX reunión, en el Parque Natural de Ohakune, en la isla del Norte.

Estaban reunidos unos 50 colegas que, además de excursiones por la zona, exposición e identificación de setas, dedicaron un día a charlas en las que participaron especialistas de la Universidad de Sydney, Tasmania, etc., además de otros micólogos de todo el país. Asimismo les acompañaba Don Horne, autor de prácticamente el único libro que circula por las librerías “Mushrooms and other fungi of New Zealand”, que en la actualidad tiene más de 80 años. En esa sesión tuve la oportunidad de hablarles de “Setas del sur de Europa: en especial del norte de España”.

Terminada la exposición entre las preguntas un asistente me dice... “¿pero conocen ustedes las setas tan bien como para comer varias de las que nos ha expuesto y, además, decirnos como se preparan de la mejor manera?” Y es que en esas latitudes las únicas setas que cocinan son las cultivadas, en especial varios tipos de champiñones y el shiitake.

Les mostré las setas más habituales de nuestra zona, de las que apenas reconocían un 20% (lo que a nosotros nos ocurre con las de ellos).

Una oyente me pregunta: “¿Cuando ustedes encuentran una seta comestible, cogen la mitad y dejan la otra en el campo para que siga reproduciéndose?” Evidentemente la contestación es obvia. “Si encontramos una sola seta comestible no la cogemos”. Fijaos en la idea que tienen…

 

Breves notas sobre Nueva Zelanda

Es un país situado justamente en el extremo opuesto a donde vivimos, entre los paralelos 34 y 45, en el hemisferio sur.

Su extensión es de unos 320.000 km2. Está formado por dos grandes islas denominadas Isla del Norte e Isla del Sur, además de una situada al sur de la segunda, llamada Isla de Steward.

La población es de unos 4.000.000 de habitantes, de los que un 10% son maoríes, que tienen su propia lengua, siendo el inglés la lengua oficial.

Tres son las ciudades más importantes: Wellington (la capital), Auckland (en la isla del norte) y Christchurch (en la del sur). Lo demás son pueblos, como los de las películas del oeste, con casas generalmente de madera, con una calle central, con su bar, farmacia, banco, etc. Y poco más.

En las granjas tienen 40 millones de vacas, 40 millones de ovejas y 5 millones de ciervos, cuya carne es la principal fuente de exportación junto con los kiwis, que se cultivan sobre todo en la zona de Rotorua.

La Isla del Norte es muy similar a Galicia, con sus pequeñas playas, rías, etc.,  con un clima subtropical al norte de Auckland y templado en el resto. Hay en esta zona numerosas praderas con granjas sólo de vacas. Por ella recorrimos unos 1500 km.

La Isla del Sur es más grande y está separada de la anterior por el Estrecho de Cook; está unida a ella por grandes catamaranes que navegan desde Wellington a Picton. En esta isla, sobre todo en la costa Oeste, es donde se encuentran los bosques más primitivos. En ella se pueden visitar glaciares, los Alpes del Sur, y el gran parque de los fiordos, donde se pueden ver los paisajes más espectaculares formados por grandes montes y cascadas, con el agua procedente del mar de Tasmania. Hicimos por ella unos 2500 km.

Hay pocas carreteras, por lo que hay que ceñirse casi exclusivamente a un recorrido preestablecido, y viajar en un coche sin chofer, ya que apenas hay transportes públicos.

Son numerosos los bosques de Nothofagus sp. cuando nos acercamos más al sur. También hay Rimus sp., Kauri sp, y Totara sp. por otras zonas de ambas islas.

El 40% del territorio son parques naturales, zonas protegidas y lo que allí denominan “reservas escénicas”.

 

Algunos apuntes micológicos

Una de las cosas que más me llamó la atención es que, a pesar de las múltiples y enormes praderas, no he visto setas en ellas, lo que achaco a los varios aviones que vi fumigando esas zonas.

En el lugar del XIX New Zealand Fungal Foray, en el segundo día de la reunión, pudimos ver unas cuarenta especies. Entre ellas muchas Amanitas muscarias, Gyromitra tasmanica, Cantharellus wellingtoniensis, Auricularia politricha, Hygrocybe rubrocarnosa, Armillaria limonea, etc.

Sobre todo en la isla del Sur es donde más especies pudimos observar, a medida que descendíamos, ya que el otoño estaba más establecido (es sabido que en el hemisferio sur las estaciones son al revés que en el norte; como viajamos en abril, allí era otoño).

Los bosques más poblados de hongos eran los de Notophagus sp. Son una especie de hayas de este hemisferio que están también muy presentes en Argentina y Chile. En ellos observamos la Amanita notofhagi, otra vez, A. muscaria a millares, varios tipos de Suillus sp. entre los que había uno amarillo que probablemente era el grevillei o próximo; sobre troncos caídos, la Favolaschia calocera, Hypholoma brunneum, extraordinariamente hermosa. Y en algunos populus, la Agrocybe parasitica, muy similar a nuestra aegerita pero con un anillo de más de un cm. de ancho, como una falda plisada de color marrón como el café molido.

 

Comentarios finales

La experiencia de buscar setas en el hemisferio sur ha sido interesante, aunque para mí no era nueva, ya que lo había hecho en el cono sur americano.

Sin embargo, la limpieza de los paisajes, la poca población, el escaso desarrollo del conocimiento de la micología, etc., hacen que haya sido un agradable viaje. Por otra parte, el conocimiento de nuevos colegas micólogos del otro extremo del mundo, un atractivo placer que os aconsejo cuando tengáis la oportunidad de viajar a cualquier país. Casi siempre os encontrareis con algún grupo micológico y todos sabemos que, enseguida, por esa afición común que nos une, mantendremos una cordial relación.

 

 

JUAN A. EIROA GARCÍA-GARABAL

Presidente A. M. Leonesa San Jorge

 

Agrocybe parasitica
El autor en el parque Abel Tasman (Isla del Sur)
Favolaschia calocera
Gyromitra tasmanica
Miembros de la organización del New Zealand Fungal Foray
Tylopilus formosus

(Fotografías del autor)