Antonio del Piñal Llano

Sociedad Micólogica  de Cantabria

 

INICIACIÓN A LA MICOLOGÍA

 PARTE 1ª

 

RELACIÓN DE LA MITOLOGÍA CON LA MICOLOGÍA:

Pausanías cuenta en “La descripción de Grecia” que Perseo, hijo de Danae y heredero de Acrisios, rey de Argos, mató accidentalmente a su abuelo, de quien heredó el reino, y avergonzado por este hecho, cambió el Reino de Argos por el de Tirinto, de su primo Megapente, hijo de Preto, hermano mal avenido de Acrisios. Dicen los viejos del lugar que en el camino de toma de posesión del nuevo Reino, vencido por la sed y el cansancio, pudo recuperar sus fuerzas gracias al agua recogida del sombrero de una seta y decidió fundar una ciudad en ese lugar que en honor a Mykes se llamaría Myceba (Micenas), cuna de la civilización Micénica. Otros dicen que se le cayó la espada, llamada mykes, y allí descansó y decidió fundar la ciudad de Micenas. Que cada cual se apunte a la que más le guste. La historieta tiene su trama, porque el tal Acrisios era de cuidado. Resulta que consultando al oráculo, cosa acostumbrada entre los mandamases de la época, éste le dijo que moriría a manos de su nieto, y como sólo tenía una hija, para que no procreara la encerró en una torre. El tal todopoderoso Zeus, que era buen picador, disfrazado de lluvia de oro sedujo a Danae (Ver los cuadros de Gustav Klint, o de Rembrand, o de Tiziano) y de esa faena nació Perseo. Al enterarse Acrisios del desaguisado mandó que tiraran al río a ambos, cosa que sus sicarios ejecutaron de inmediato. Danae debió de ser buena nadadora, o por lo menos sabría mantenerse a flote, porque en una isla cercana les recogieron sus moradores y se salvaron. El que quiera saber algo más, que se lea a Pausanías y a otros autores de la historia antigua de Grecia.

 

USOS Y COSTUMBRES: INICIOS DE LA MICOLOGÍA.

Desde el principio del género humano, éstos han buscado sus fuentes de alimentación en tierra y en mar. La Micología nació en los tiempos más remotos donde el hombre buscaba por doquier todo lo que podía servir de comida: plantas o animales. Las setas no escaparían a sus pesquisas. Sin duda, los primeros ensayos de consumo llegaron sobre las especies consumidas por los animales salvajes. Su capacidad de observación les hizo seguir a los animales salvajes y veían qué hongos comían, ensayando ellos mismos para ver sus efectos. Hay que tener en cuenta que algunas setas son bien toleradas por los animales, pero son tóxicas para las personas, o sea, los humanos, así que en esas pesquisas, más de uno debió comer la última de su vida. La afición a las setas se remonta tanto en los pueblos bárbaros como en los civilizados. Respecto a los hongos, no podía ser de otro modo. Históricamente se atestigua que en este punto los pueblos antiguos han coincidido con los modernos, citándose el caso curioso de que los atenienses concedieran la ciudadanía a los naturales Cherips recompensándoles por una nueva receta para cocinar las trufas, a las que los romanos concedían también alta estimación. Se  hablaba de la “Panacea”: Polyporus, Fomes officinalis, Fomitopsis. Formaban parte de la mycofarmacopea greco-romana setas como: Fomes fomentarius, Lycoperdon sp., los Suilli (Boletus sp., Auricularia auricula-judae, y algunas trufas (Elaphomyces sp.). A decir del poeta Marcial, no era raro que los romanos sacrificaran oro, plata y hasta sus vestidos para adquirir las famosas Oronjas, (Amanita caesaria). Éstos ya sabían cultivar la Agrocybe aegerita (seta de chopo). Los egipcios fabricaban la cerveza gracias a la levadura encargada de producir el alcohol. Los antiguos cocían el pan mezclando la nueva masa con una porción de masa madre del día anterior, que tenía una levadura que le daba ese aspecto y sabor que se ha mantenido hasta hoy. Los quesos, tan diferentes y sabrosos, lo son gracias al hongo que los fermenta. Luego viene la fase morbosa: Cuenta Tácito que Locuste, la mujer que envenenó a Claudio, entre otros, era de origen galo. Condenada a muerte por envenenadora, Agripina le salvó de la pena a cambio de sus trabajitos. El primero fue Claudio. Fue también Locuste quien, por encargo de Nerón, que heredó sus “servicios”, surtió los venenos para matar a Británico, digo los venenos porque el primero sólo le produjo una fortísima diarrea. Cuando Nerón estaba “en capilla” le pidió un veneno para suicidarse, pero no tuvo valor para tomarlo. Tras la muerte “natural” (es natural que después de rajarse a cuchilladas la diñe) de Nerón, el recién proclamado emperador Galba condenó a muerte a Locuste. Torturada antes de su ejecución, confesó todos sus crímenes. Seguramente, a tan gentiles preguntas habría confesado el asesinato de Aníbal y hasta de Cleopatra. Tampoco éste duró mucho, en aquellos tiempos revueltos, en que la Guardia Pretoriana era la que ponía y “destituía” emperadores. Hay autores que como D. Mariano García Rollán, autor de numerosos libros sobre Micología, que niegan tal historia, y que es falso que Claudio muriera envenenado.

Entre las ruinas de Hercolano, cercano a Pompeya, se ha descubierto un fresco donde aparece un hongo, que según Eichorn era un Lactarius deliciosus, (níscalo) sin ninguna duda (suya). La “Guía Incafo de los hongos de la Península Ibérica” describe ésto y muchas más cosas muy interesantes. Si la puedes conseguir, léela pues es muy didáctica. Plinio el Viejo también escribió un tratado sobre hongos muy sucintamente. Se dice que fue el primero en escribir un estudio de los hongos, distinguiendo los boletos de otros hongos venenosos.

El hombre que apareció congelado en la frontera austriaca con Italia (Tirol) portaba unos hongos utilizados contra los resfriados, y una yesca desmenuzada acompañada de pedernales para encender fuego. Los amerindios de Centro-América, anteriormente a la llegada de los europeos, ya conocían bien los efectos de muchas de ellas, usándolas en sus ritos y ceremonias. En la medicina tradicional asiática, (China, Corea, Japón y Siberia) existe un viejo tratado, el “Shen Norg Ben Cao Jin” (Materia médica del sacerdote granjero), de la dinastía oriental Han de China, aparecida alrededor del siglo II antes de Cristo. Se mencionan entre otros, los hongos medicinales: Ganoderma lucidum y Tremella fuciformis. Tras el intervalo de la Edad Media, la Iglesia consideraba el uso de los hongos como cosa del demonio y no fue hasta el Renacimiento cuando se volvió a investigar la ciencia de los hongos.

En los mercados de París, a principios del siglo XX se vendía diariamente por término medio, más de 30.000 francos (de la época) de setas cultivadas, incluidas las trufas. Sólo en un pequeño cantón del Limousin Bajo se exportaban setas en conserva por valor de 200.000 francos. Los obreros y los campesinos, a pesar de las advertencias y de los frecuentes casos de envenenamientos, buscaban ávidamente las especies en bosques, prados y montes de los alrededores. Eran tiempos de hambruna y tenían que buscarse la vida, o la muerte.

La disminución de los espacios naturales en Europa trae consecuencias catastróficas para los hongos. En los últimos tiempos, en una región holandesa, el 65% de las especies de hongos ha desaparecido. Como entre ellas están también las especies venenosas, no se puede culpar a los recolectores de este daño.

 

¿QUE ES LA MICOLOGÍA? Es la ciencia que trata el estudio de los HONGOS. Elías Fríes, sueco, fue el principal impulsor de la Micología. Clasificó unas 2500 especies, ayudado por las anteriores investigaciones de Linneo, Albertini y Scheweinitz.

¿QUE ES UN HONGO? Es un ser vivo, aunque antiguamente estuvo encuadrado en la Botánica tiene su propio reino, el REINO FÚNGI. A caballo entre el reino animal y el reino vegetal, viven bajo tierra y solo salen a superficie cuando fructifican. Es posible que procedan de algas primitivas que han olvidado o perdido el secreto de la función clorofílica y que, queriendo sobrevivir han tenido que buscar sus recursos a expensas de los demás. Hay otras teorías, pero sólo son eso. De aquí el papel tan importante que juegan en el equilibro de la Naturaleza. Ellos procesan en nuestros hábitats las hojas muertas y los fragmentos leñosos, integrándolos en el suelo de forma que se pueden asimilar de nuevo por las raíces de las plantas. Sin ellos, la alfombra de hojas muertas alcanzaría pronto las copas de los árboles y les asfixiaría sin remedio. El carbón mineral (hulla, antracita, etc) procede de restos de bosques de helechos y otros árboles, como coníferas, que se fueron acumulando porque los hongos, al no existir todavía, no podían descomponerlos. Su metabolismo es heterófilo, requieren carbono, nitrógeno y otros elementos, de los que se aprovechan excretando unas enzimas. Lo mismo en plena luz del día como en la más absoluta oscuridad, los hongos absorben oxígeno del aire  y exhalan anhídrido carbónico. Esta propiedad les separa totalmente de las algas. Los hongos no pueden sintetizar la clorofila, por lo que no se pueden considerar vegetales. No tienen raíces, aunque algunas veces lo parezca. En realidad es parte del MICELIO que se desprende al arrancar el carpóforo (la seta). Tampoco tienen hojas, aunque existan especies que tienen forma ramificada (Ramarias). Son organismos que se originan a partir de esporas y se reproducen tanto de forma sexual como asexual, sus estructuras somáticas son filamentosas, ramificadas y están rodeadas sus paredes celulares por unas membranas  que contienen generalmente quitina, algunas veces celulosa, o ambas sustancias a la vez. Estos filamentos se denominan hifas, y el conjunto de hifas forma el MICELIO, que es una red, más o menos densa, a veces enmarañada y que forma el verdadero cuerpo del hongo.

Existen más de 120.000 especies de hongos censados en todo el mundo, entre hongos superiores o MACROMICETOS y hongos microscópicos o inferiores ahora llamados MITOSPÓRICOS y eso que aún hay infinidad de ellas que no se conocen. Pertenecen a él las levaduras, los mohos, como la Penicilina o los Aspergilum, los Tizones, las Royas, los Mildius, los Oidium, etc. Se utilizan desde tiempo inmemorial para la producción de la cerveza, el pan, el vino, medicamentos (cortisona, antibióticos, etc.), el CO2 de las bebidas gaseosas, etc. Entre los más de 8.000 especies de hongos superiores que se han descubierto en Europa, unas 200 especies son comestibles y otras 200 venenosas. Entre estas venenosas sólo un puñado son mortales, pero ¡ojo! son muy abundantes.

Existen dos tipos de hongos según si el fruto está al descubierto (EPIGEOS) La mayor parte de los hongos son epigeos, o sea, que sus frutos aparecen sobre la tierra, aunque el micelio o aparato vegetativo esté bajo el manto, o si está bajo tierra (HIPOGEOS). Al ser las trufas hongos hipogeos, la diseminación de las esporas han de ser efectuadas por los animales salvajes (jabalíes, zorros, conejos, venados, etc) que las devoran y una vez pasan por su tracto intestinal, son repartidas por el campo con sus heces. Estos hongos son micorrizógenos obligados. Se asocian a las encinas, a los avellanos, etc.

 

FRUCTIFICACIÓN:

Las lluvias y la temperatura adecuada hacen brotar las setas como por encanto. En realidad se tienen que conjugar varios factores de humedad, ventilación, calor y luz adecuada, para que éstas salgan y fructifiquen, pues las setas son los frutos o EL APARATO REPRODUCTOR (CARPÓFOROS) de algunos géneros de hongos superiores o macroscópicos. Las setas son impredecibles, algunas aparecen en los mismos lugares cada año, durante décadas o incluso siglos, pero otras aparecen al azar y las fechas de su aparición dependen de varios factores, generalmente después de las lluvias. El viento es muy perjudicial, seca el suelo y el micelio cesa en su actividad, incluso si es de un día de duración, puede comprometer las fructificaciones de los hongos. La ventilación hace que se evapore rápidamente el agua presente en el suelo, el micelio se seca al igual que los esbozos embrionales de los carpóforos. La cutícula de los hongos ya desarrollados se arruga y se rompe.  Las heladas producen el mismo efecto.

Los periodos de aridez o de frío intenso son desfavorables al desarrollo de los carpóforos, lo cual no impide que existan hongos en fase de reproducción. Los hipogeos como las trufas, continúan creciendo y madurando en invierno o en verano.

Un periodo seco que sigue a un periodo húmedo favorece la fructificación de los micelios que han podido desarrollarse convenientemente.

 

NUTRICIÓN DE LOS HONGOS:

LAS PLANTAS, por su capacidad de trasformar azúcares e hidratos de carbono por si mismas se denominan AUTÓTROFAS (se alimentan por si solas). Se alimentan de sustancias inorgánicas y por la fotosíntesis producen sustancias orgánicas (azúcares, almidón, etc.).

LOS HONGOS, como los animales,  son HETERÓTROFOS en relación con los hidratos de carbono y los azúcares. Necesitan tomar estos compuestos a partir de otros organismos. Se nutren y viven de sustancias orgánicas que sintetizan por medio de unas enzimas hidrolíticas específicas que excretan, en los ápices de las hifas. Esta manera de vivir  parece indicar ciertas afinidades con el reino animal. Los animales nos alimentamos por ingestión, pero los hongos lo hacen por absorción. Chupan las sustancias minerales, las orgánicas y el agua y después de sintetizarlos con las enzimas que excretan, canalizan los alimentos a través de las hifas.  Se asemejan a los musgos, a los helechos o a los líquenes por su forma de reproducirse. En botánica los hongos se integran en el mundo de las CRIPTÓGAMAS, que quiere decir: “Reproducción oculta”, lo contrario que las plantas con flores, donde los órganos reproductores son evidentes.

Se les denomina SAPRÓFITOS, a los que se alimentan de materias vegetales o animales muertos y los descomponen.

SIMBIÓTICOS, son aquellos hongos cuyos micelios se asocian a las raíces de ciertos árboles o de ciertas plantas, se alimentan de los nutrientes que los árboles y otras plantas les ceden, creando una especie de asociación, ellos se alimentan de lo que les da el árbol y a cambio le ceden agua, hormonas y elementos minerales que al árbol le costaría encontrar.

Otros son PARÁSITOS de los árboles vivos, plantas e incluso de otros hongos y los destruyen. Se alojan en pequeñas heridas producidas por el desgarro de las ramas, la poda, o rasguños de animales, se desarrollan y penetran en el árbol produciendo podredumbres cúbicas, como el Políporo azufrado, el Hígado de buey, etc. en donde tan solo se descompone la celulosa y no la lignina. el color de esta podredumbre es marrón pardusca o marrón rojiza. La podredumbre fibrosa se le denomina a la que provoca la descomposición de la lignina mientras que la celulosa se descompone solo parcialmente. esta última produce una podredumbre blanca. Hay otros tipos de podredumbre que se irán viendo más adelante. Hay hongos parásitos de los animales, entre los que se encuentra el género humano y hasta de los insectos, llegando a rizar el rizo parasitando a otros hongos.

 

PARTES DEL HONGO:

EL MICELIO es la parte más importante de un hongo, es el hongo en sí mismo, o para precisar mejor, es la parte somática del hongo. Digamos que es su parte vegetativa.  Consta de una red filamentosa cuyo papel es básico para el EQUILIBRO ECOLÓGICO DE LOS BOSQUES y la fertilidad del suelo. Los filamentos del micelio se llaman hifas. Está en la superficie del suelo, protegido por el humus y la vegetación, a veces mezclado entre las raíces de las plantas o árboles, formando un ensamblaje entre sus hifas y las raíces, lo que se denomina “micorrizas”.

EL CARPÓFORO, (portador de esporas) llamado por los expertos esporóforo, es el fruto del hongo y en las formas típicas consta del PIE, (estípite o estipe) y el SOMBRERO (píleo), que sostiene el HIMENIO donde se maduran las esporas. El himenio es la parte fértil de la seta o carpóforo, en la cual se produce la verdadera fusión celular y la producción de esporas. El himenio siempre está situado en la zona más protegida del sombrero debido a la importancia de la tarea que tiene asignada. Por ello en los casos de pie y sombrero está bajo este último y puede tener cuatro tipos o formas: con láminas, con tubos separables, con pliegues, o con aguijones.  Es la única parte visible del hongo. Por eso se asoma al mundo exterior, para diseminar sus semillas, en este caso esporas. Otros hongos tienen el fruto bajo tierra (las trufas) y a medida que madura va asomándose a la superficie, emitiendo un fuerte aroma que es detectado por los animales salvajes, los cuales, al devorarlo, tras pasar por su tracto intestinal, lo evacuan por doquier, propagando de esta forma tan escatológica sus semillas por el bosque. Una vez encuentran su lugar adecuado para vivir, se instalan, se asocian al árbol al cual están ligados y se desarrollan. Es necesario que las esporas pasen por el intestino de estos animales, pues la cáscara de las esporas es tan dura, que sin el efecto “ablandador” de los ácidos estomacales, no sería posible que la cápsula se abriera y germinara.

La mayor parte de una seta es agua (alrededor de un 92%), hidratos de carbono (5%), y proteínas (3%). Entre ellas las hay que contienen fortísimos venenos suficientes para matar a un hombre. Un bocado de la Amanita phalloides puede matar a una persona si no se trata médicamente a tiempo. Lo malo es que los síntomas de que estás intoxicado se descubren cuando ya casi no tienes remedio. La Amanita phalloides es la causante de un alto porcentaje de muertes causadas por envenenamiento de setas. Es de aspecto bello, su olor es agradable, su sabor también y se parece a otras setas comestibles, por lo que aquel recolector que no se fije en todos los datos para clasificar a una seta, corre el riesgo de envenenarse. Otras Amanitas, como la A. pantherina, la A. verna, etc. etc. también son muy peligrosas. Es imprescindible CONOCER LAS ESPECIES QUE SE RECOGEN y si hay alguna que coincide en ALGUNAS DE SUS CARACTERÍSTICAS, PERO NO EN TODAS, NO SE DEBE AÑADIR AL CESTO DE LAS COMESTIBLES. Se recoge una entera, sin romper el pie, se aparta de las demás, y se lleva a un EXPERTO para que la estudie y pueda clasificarla.

 

CÓMO IR A SETAS

Las setas son una buena excusa para salir al campo, practicar el senderismo sin prisas y con la emoción de su búsqueda y el disfrute de sus cualidades culinarias, se pasa un buen rato.

Sin embargo, es IMPORTANTE CONOCER MUY BIEN LAS ESPECIES RECOLECTADAS para evitar posibles intoxicaciones. Además, debemos tener el mayor RESPETO POR EL MEDIO, procurando que nuestro paseo por el monte no altere el equilibrio de los ecosistemas. Las latas y los botellines pesan menos vacíos que llenos. Cuando se llegue de nuevo a casa, se tiran a la basura.

Al principio, cuando te encuentres con un setal y no conoces que tipo de seta es, si es comestible o no, aunque te parezcan bonitas, no cojas más de dos o tres ejemplares en distinto estado de desarrollo de cada especie, para que otros, más expertos, te digan la especie que has cogido.

 

EL EQUIPO QUE SE NECESITA PARA BUSCAR SETAS:

Ropa y calzado cómodos, el calzado es preferible que sean botas que cubran los tobillos, para evitar torceduras si se pisa mal, y que sean impermeables, pues hay mucho rocío en el campo y se pueden empapar. También que transpiren. Uno de los mayores peligros que tiene el bosque es su más terrible depredador: el hombre. La caza y los cazadores son los más peligrosos en el bosque, para los animales y para los seteros, o simplemente para los paseantes. Lleva siempre ropa llamativa para hacerte distinguir de las otras presas.

En el coche es conveniente dejar una muda de repuesto con lo imprescindible: un par de calcetines, una muda, un pantalón y una camiseta, pues al volver, después de la sudada debido al esfuerzo y el calor, es conveniente ponerse ropa y calcetines secos, para evitar resfriados o algo peor, y si por un casual tienes un percance, que los ha habido, al menos podrás cambiarte y no volver desnudo a casa.

El abrigo que sea ligero y fuerte, completado con una ligera cazadora de tela resistente a los desgarrones. Un chubasquero por si se pone a llover, del tipo manto, bastante largo, para que el agua no chorree en los pantalones.

Repelente contra insectos en verano (mucho cuidado con las pequeñas garrapatas).

Un sombrero de campo o una gorra, para evitar insolaciones, si se está buscando entre los brezos la seta de cuco, o la de cardo, etc, se estará a pleno sol, con sus peligros.

Unas rodilleras son muy cómodas para aquellos que como yo, ya tienen las articulaciones gastadas.

Hay gente que lleva polainas para proteger las piernas de los escajos y del rocío.

Una buena cachava ayuda mucho más que una buena chavala (¡Vaya! ya estoy divagando), en sitios difíciles.

Una navaja para sacar la seta y una brochita para limpiar la tierra de las setas que se recojan. De este modo el cesto estará limpio de tierra y no se colará entre las láminas, ya que es muy difícil limpiarlas.

Una lupa o un cuentahílos para distinguir bien los detalles, necesario para su correcta clasificación.

Una buena guía de campo para eliminar (o aumentar) las dudas.

¡Ah! En época de caza sería conveniente llevar un chaleco amarillo reflectante, para no ser confundido con un jabalí. En caso de encontrarse con cazadores, es preferible irse a otro sitio, donde no exista ese riesgo, por la cuenta que nos tiene.

Un periódico viejo o papel para envolver los ejemplares que queremos examinar y clasificar. Si quieres investigar lo que te encuentras, en los bazares se venden cajitas de plástico con compartimentos y tapa trasparente. Las hay que tienen las paredes intercambiables, pudiendo ajustar la muestra en cada caso.

Por último, uno o dos cestos, uno para las setas de comer y otro para las que se van a estudiar. Los hongos venenosos o no identificados NO se han de llevar nunca junto a las comestibles. Incluso las esporas contienen toxinas. Las BOLSAS DE PLÁSTICO ESTÁN PROHIBIDAS. Aparte de la multa que te arriesgas, las setas no respiran y se cuecen dentro de la bolsa, por lo que se degradan con mucha facilidad, fermentan a causa del calor y de la falta de aire para transpirar y se acelera su descomposición, no hay que olvidar que son seres vivos y que necesitan el aire. En último caso, cajas de plástico perforadas, donde si pueden respirar y transpirar las setas, pero NUNCA LAS BOLSAS DE PLÁSTICO. Además, de esta forma ayudamos en el transporte a diseminar las esporas.

RECOMENDABLE: AGUA Y FRUTOS SECOS, para prevenir una caída de azúcar o una deshidratación.

Bueno, tampoco vamos a exagerar, con voluntad y ganas es suficiente, pero todo ese material ayuda al recolector.

 

 

COMESTIBILIDAD DE LAS SETAS:

CONFUSIONES FATALES.

El REINO FÚNGICO es el Reino de la diversidad y de la variedad. Ya lo hemos dicho antes, conviene empezar a conocerlo despacio, sin abarcar demasiado, dedicarse a las especies más conocidas e inequívocas, y desde ahí ensanchar los conocimientos en la materia.

Como dice la Enciclopedia Espasa de mi abuelo, del año catapún, que tengo delante, “El único medio eficaz de reconocer la calidad de una seta es el de observar el efecto que produce sobre los que la comen”. Los biólogos y otros experimentadores estarían encantados de encontrar voluntarios.

Para saber si una seta es comestible no valen los refranes de la abuela, eso de la moneda de plata, que si se pone negra, el truco de la cuchara de plata (cada vez más difícil de encontrar), el cambio de color de la carne al cortar la seta, dársela a comer al gato y esperar a ver que le pasa, etc. HAY QUE CONOCERLA Y SABER DIFERENCIARLA. La Amanita phalloides es la seta que más intoxicaciones produce en el mundo y supera con creces todos los métodos tradicionales de la cuchara de plata, del ajo y otros cuentos, tiene un olor y sabor agradables, es llamativa por su porte, y se puede confundir con otras con el sombrero parecido. En las reuniones de los lunes, en nuestra sede, los aficionados traen muchas variedades que, observándolas, se las van conociendo. Es fundamental venir los lunes a nuestra sede (o a otras del gremio) para aprender de la experiencia de los viejos aficionados. Cito otra vez al sabio Espasa, es muy curioso cómo ha cambiado todo. Dice así:

“La creencia tan extendida de que las especies que se ennegrecen cuando se cuecen con la plata o con una cebolla son las únicas venenosas, carece de todo fundamento serio pues este efecto se produce en muchas especies inofensivas y NO SE PRODUCE por muchas otras que son tóxicas, debiéndose estas alteraciones, no a los principios venenosos de las setas, sino a la producción de una pequeña cantidad de ácido sulfhídrico. El único procedimiento eficaz que permite asegurar si una seta es tóxica o no, consiste en DETERMINAR la especie a que corresponde y, una vez determinada, en todos los manuales corrientes puede verse la indicación de si es comestible, sospechosa o venenosa”.

Seguimos igual que hace cien años.

Hay un refrán popular que dice:

“TODAS LAS SETAS SON COMESTIBLES, UNAS LAS PUEDES COMER VARIAS VECES Y OTRAS UNA SOLA VEZ EN LA VIDA.”

Una buena guía de campo ayuda a reconocer las setas, pero por muy buena que sea, no hay mejor manera de aprender que con la compañía de un viejo aficionado y el consejo de las Sociedades Micológicas. Me repito como el ajo, pero es muy necesario machacar sobre el tema.

No debemos consumir nunca una seta de cuya comestibilidad no estemos absolutamente seguros. Se deben consumir o preparar en las 24 horas siguientes a su recolección, guardarlas en la nevera cubiertas con un trapo limpio y húmedo especialmente si el tiempo es caluroso. Algunas, como los Coprinus comatus, se deben cocinar de inmediato. Lo mejor es cocinarlas una vez revisadas una a una, limpiarlas con un trapo húmedo y prepararlas. Se puede precocinar unos minutos y luego guardar en el congelador o cocinar al día siguiente. PONER SIEMPRE LOS SEIS SENTIDOS EN LA REVISIÓN DE CASA, antes de la cocción.

No hay que comer demasiadas setas de una vez. Son indigestas debido a su alto contenido en celulosa y quitina.

Los aficionados valentones y despreocupados deberían apartar SIEMPRE un par de ejemplares en la nevera antes de cocinarlas por si surge una INTOXICACIÓN, para llevar las muestras al hospital. Si no se ha hecho, los vómitos del paciente se deben llevar al hospital para ser analizados. Por eso, si se tiene la menor duda, ABSTENTE de probarlas.

Es aconsejable intentar aprenderse los nombres científicos de las setas que se están clasificando, pues en distintas regiones o dentro de la misma región y en distintas comarcas una misma seta tiene nombres diferentes, lo que incrementa el problema de cambios de impresiones. Como principio, las primeras que se deben conocer son LAS ESPECIES PELIGROSAS. La Amanita phalloides es la causante del 95% de las muertes por envenenamiento de setas. El Entoloma lívido, o Entoloma eulividum, o Rhodophyllus lividus  parecido a la Lepista nebularis o“Pardilla” también es muy peligroso.

Cito un texto del profesor J. Gómez, biólogo y micólogo profesional:

“Se establece como intoxicaciones de riesgo vital aquellas con un período de latencia prolongado (> 6 horas). En nuestra zona geográfica, la más frecuente intoxicación por setas es causada por la maltzurra (Entoloma lividum), confundida con la popular y muy consumida –pese al gran número de intolerancias conocidas– lllarraka o pardilla (Clitocybe nebularis) declarada como tóxica en el 2º Congreso Internacional de Micotoxicología (Viterbo, Dic-2001).31

No conocemos con fiabilidad ningún caso de fallecimiento por intoxicación por setas en Navarra, pero en los últimos veinte años ha habido varios intoxicados por Amanita phalloides con buena respuesta al tratamiento médico aplicado, resaltando que uno de ellos llegó a incluirse en alerta de trasplante hepático, resolviéndose espontáneamente la intoxicación. Asimismo un intoxicado por Amanita próxima, requirió varias sesiones de hemodiálisis, recuperando finalmente la función renal (fue en 1986 y entonces se desconocía la nefrotoxicidad de esta especie).”

 

 

INTOXICACIONES POR SETAS

Las confusiones más frecuentes entre setas comestibles y venenosas parecidas a las primeras es con el Entoloma lívidum y la Clitocybe nebularis (pardilla) que ahora también está declarada como tóxica en el II Congreso Internacional de Micotoxicología de Viterbo (2,001)

Todas las intoxicaciones con un periodo de latencia mayor de seis horas son muy graves. Repito que se deben guardar en la nevera ejemplares de las setas que se van a ingerir, ya que si hay intoxicaciones es lo más rápido para determinar el tratamiento adecuado. La Amanita phalloides ataca al hígado y al riñón de manera que hasta sería necesario practicar un trasplante para salvar al paciente.

    

SETAS COMESTIBLES:

En otoño se encuentra en los pinares con suelos ácidos una seta muy conocida, el níscalo o Lactarius deliciosus que tiene un látex anaranjado, como la zanahoria, y al corte sale ese rojo anaranjado característico, luego verdea debido a la oxidación. También, en las campas calcáreas crece una seta relacionada con el cardo corredor, llamada Pleurotus eryngii o seta de cardo. El Agaricus campestris (champiñón), ¡Ojo! Si es demasiado pequeño, sin llegar a abrirse, se puede confundir con alguna Amanita, sale en praderas generalmente en las que ha apacentado el ganado sobre todo equino, pues se alimenta de los excrementos del mismo. La posible confusión de un Agaricus comestible con uno tóxico es con el A. xanthoderma, que al ser frotado en su sombrero, se tiñe de un amarillo cromo, y al cortar en el extremo del pie, o frotar el mismo, se tiñe del mismo color y además, su olor tiene una similitud al fenol o a tinta. El A. xanthoderma tiene unas cuantas variedades, que se deben aprender para no recogerlas. Hay otra seta que se ve en el campo, la Agrocybe aegerita o seta de chopo, que suele salir en los troncos de viejos y ya muertos chopos o en sus tocones. También se la ha visto en plátano, saúcos y en higueras. Se deben consumir los ejemplares jóvenes y dejar los maduros para esporar. Una seta muy rica e inconfundible es el Coprinus comatus o barbuda, también la llaman matacandil, sale en abundancia en terrenos recién removidos, arenosos, donde no sea costoso romper la tierra; no se debe tardar mucho en cocinarlas, pues rápidamente maduran y se deterioran. El  Cantharellus cinereus, Cantharellus tubeiformis, y el Cantharellus cibarius (rebozuelo anaranjado), son setas de muy fácil clasificación. Se las encuentra en verano y en otoño en los robledales o en hayedos. También en pinares. Los Boletos, un género especial donde solo hay alguno tóxico: el Boletus satanas, sin embargo el Boletus edulis o Calabaza es delicioso, que se puede confundir con el Tylopilus felleus, (HIMENIO CON TUBOS DE COLOR ROSA Y NO BLANCOS) que aunque no es tóxico pero por su amargor es capaz de destrozar un buen  guiso de B. edulis.

Las setas que tienen volva en el pie pueden ser Amanitas, Volvarias, o Volvarielas. Las Amanitas pertenecen a la familia de los Agaricales. Entre las Amanitas hay comestibles y mortales. La Amanita caesaria es un manjar y la Amanita citrina, o la Amanita verna, son mortales. Es un género que al principio no se debe recolectar para comer, sin embargo se puede guardar aparte uno o dos ejemplares para estudiarlos en la sede.

En la recolección se deben separar completamente las especies reconocidas comestibles de las dudosas.  Los ejemplares maduros deben dejarse en su sitio, ya que no sirven para comer y hacen la función de esporar y reproducirse. Algunos ejemplares maduros son tóxicos o indigestos. Las setas maduras, al descomponerse causan el mismo efecto que una carne o pescado podrido. En el París de primeros del siglo XX se prohibía severamente la venta de toda seta veinticuatro horas después de su recolección. Lo más práctico es pedir la opinión de un experto y consumir las pocas especies que se conocen a la perfección. Tampoco debemos coger los ejemplares muy jóvenes, pues aún no están desarrollados y se pueden confundir muy fácilmente con especies venenosas. (por ejemplo: el champiñón y la Amanita phalloides o la A. verna).

Hay que dejar siempre algunos ejemplares en el setal, ya que su reproducción solo queda garantizada con la permanencia de suficientes portadores de esporas.

Si tocamos el sombrero de la seta antes de cogerla y notamos que está mullida o blanda, lo más seguro es que está llena de gusanos. Es mejor dejarla para que siga esporando.

AL PRINCIPIO LAS SETAS SE DEBEN RECOGER ENTERAS para poder clasificarlas, con dos ejemplares en distinto estadío es suficiente para poder clasificarla. Se debe apuntar la fecha de la recolección, el sitio y la climatología del momento, el  hábitat es importantísimo para poder reconocer una seta y sobre todo, el árbol que está más próximo. Se deben conocer los árboles que están cerca de la seta para reconocerla. Teniendo un cuaderno de campo a mano, podrás marcar tus descubrimientos para nuevas visitas. El tipo del suelo, si es calcáreo o silicio, determina las especies que se pueden recolectar. Se deben desenterrar introduciendo una navaja y no arrancarla: la volva escondida se puede quedar en tierra, además, el micelio se desgarra y queda al descubierto, comprometiendo recolecciones futuras.

NO SE DEBEN PISOTEAR NI DAR PATADAS A LAS SETAS, AUNQUE SEAN VENENOSAS. Tengamos en cuenta que las setas son seres vivos que realizan importantes funciones en el conjunto de los ecosistemas.  Por lo tanto, de la conservación de las setas depende la salud y continuidad de los bosques. Por último, DEBEMOS RESPETAR EL CAMPO. ES DEBER INELUDIBLE DEJAR EL ENTORNO EN PERFECTO ESTADO DE LIMPIEZA.

Los “corros de brujas” son producidos por los nitritos (abonos que fortalecen las hierbas) que desprende el micelio, a medida que éste consume los nutrientes se hace estéril el terreno. En la estación propicia los micelios fructificarán de nuevo y las setas dibujarán un anillo en el terreno invadido. En los bosques no se destacan más que en el periodo de fructificación pero en las praderas se les adivina por el esplendor de la hierba gracias a que se alimenta de los nitritos que desprende el micelio. También puede ocurrir que el exceso de antibióticos que desprenden haga morir a las hierbas. Entonces el círculo se asemejará a un sendero desnudo. Estos corros de brujas no existen en terrenos silíceos (ácidos). Solamente en terrenos calcáreos (básicos).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los abonos químicos, las escorias o fertilizantes a base de nitrito o sulfatos cambian brutalmente la naturaleza del suelo y los micelios mueren.

Las setas por su forma de aparecer pueden estar aisladas o gregarias, formando céspedes (cespitosas), imbricándose o en corro de brujas. Unas fructifican en primavera, otras en otoño o más pronto, en verano, o en invierno.

Los hongos que buscamos tienden a tener sus hábitats preferidos. Algunos prefieren crecer en matorrales, otros en plantaciones de Piceas, en hayedos, sobre suelos gredosos y calizos o en robledales, en prados y pastizales y hasta en turberas. Otros son más cosmopolitas y crecen en varios hábitats.

LOS SUELOS, dependiendo si son ácidos o básicos, o sea, si su pH es superior a 7 o inferior a 7 (pH neutro) pueden criarse unas especies u otras. Por ejemplo, en los robledales, para que la trufa se de, deben tener suelos básicos (calcáreos). Los Boletus edulis prefieren los suelos ácidos, así como la Amanita caesaria. Los Pleurotus eryngii gustan de los campos sin cultivar (calcáreos), entre el cardo corredor y otras umbelíferas: variedad ferulae (Ferula linkii), P. nebrodensis, etc.

La Calocybe gambosa prefiere el terreno calcáreo (básico), la Morchella rotunda y la M. cónica gusta de los pinares, fructificando en primavera. Hay que distinguirlas de la Gyromitra esculenta que es tóxica (produce intoxicaciones por Hidrazinas, que son cancerígenas) y éstas también salen en los pinares.

En todas las estaciones del año hay setas. En febrero empiezan a aparecer entre las nieves las Pezizas. En marzo el Higroforo marzuolus. En abril las Morchellas, muy caprichosas. Hay años que no se las encuentra y otros que se cogen a cestadas. En la montaña, en los pinares se muestran al fundirse la nieve y en las riberas de los ríos son más tardías, entre los aluviones arenosos, más tarde, si llueve, la Calocybe gambosa o seta de abril, que sale en terrenos calcáreos, bajo los brezos o en las praderas. Estas setas son muy fieles al sitio donde germinan por lo que se debe apuntar el setal para próximas visitas, con las sabidas precauciones de total “intimidad”. Al mismo tiempo brota la Pleurotus eryngii blanca, o seta de cardo.

En el mes de julio empiezan a brotar los primeros Cantharellus o rebozuelos, Las más precoces son las de los robledales, seguidos de los hayedos y al final, en las coníferas.

Durante el mes de agosto, si es seco y cálido será estéril pero si resulta razonablemente húmedo, será el ideal para las Amanitas, los Boletos y las Rúsulas.

Ya en septiembre empieza la explosión de los hongos hasta diciembre inclusive.

A principio del invierno aparecen los Pleurotos en forma de ostra, en las hayas muertas, cespitosos. El pie violeta, bajo los brezos, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Teléfono Instituto Nacional de Toxicologia: 912323366

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

GEORGES BECKER: SETAS (1983) Susaeta Ediciones, S. A.

HERVÉ CHAUMETON. (1987) Ed. Omega S. A.

GUÍA INCAFO DE LOS HONGOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA, de Moreno, García Manjón y Zugaza.

FERNANDO DURÁN: “La traición de un manjar”. SETAS. ANTENA SEMANAL. (pág. 10 a 15)

ESTEBAN SÁNCHEZ OCAÑA: “Las setas, un mundo maravilloso”. INHOSTUR (pág. 98 a 108)

SETAS: José Ramón Ariño & Antonio Grajera. El País semanal.

JOSEP PIQUERAS: Setas y salud humana, aspectos beneficiosos y perjudiciales. YESCA Nº 17. 2005.